Diez mitos y verdades sobre Fratelli Tutti

Por Sebastián Iñaki Lizárraga García


La nueva encíclica del papa, Fratelli Tutti, habla de muchos temas interesantes y controversiales. Se han dicho muchas cosas sobre ella, ¿sabes cuáles son falsas y cuáles son verdad? Aquí explico algunas.

1.- “El Papa apoya el socialismo en Fratelli Tutti”.

MITO. El Papa no apoya el socialismo y, de hecho, esta encíclica no tiene nada que ver con esto. La Iglesia Católica ha dejado una postura muy clara sobre el socialismo desde la encíclica Rerum Novarum de León XIII, afirmando que “la socialización de los medios de producción es tan inadecuada para resolver la contienda, que incluso llega a perjudicar a las propias clases obreras; y es, además, sumamente injusta”.[1]

2.- “El Papa reprocha el rumbo de la globalización en Fratelli Tutti”.

VERDAD. A pesar de que la humanidad ha logrado grandes avances tecnológicos científicos y económicos gracias a la globalización, el Papa Francisco advierte que falta urgentemente que estos progresos se traduzcan en una mayor equidad e inclusión social. Porque la desigualdad y la pobreza siguen imperando mundialmente, mientras muchos se conforman “con la indiferencia cómoda, fría y globalizada, hija de una profunda desilusión que se esconde detrás del engaño de una ilusión: creer que podemos ser todopoderosos y olvidar que estamos todos en la misma barca.”[2]

3.- “El Papa culpa al capitalismo de los problemas mundiales en Fratelli Tutti”.

MITO. La palabra “capitalismo” no aparece en toda la encíclica. En realidad, lo que critica Francisco es la idea equivocada de que el libre mercado por sí sólo es una magia que resuelva todos los problemas económicos, ideología a la que denomina “neoliberalismo”. El Papa no rechaza el libre mercado ni el capitalismo, sino que exhorta a que este debe tener calidad humana para de verdad servir a su objetivo. En pocas palabras, no culpa al capitalismo, sino que dice que este no basta por sí mismo para que las personas se desarrollen. No podemos caer en la trampa de pensar que el puro libre mercado va a librar a todas las personas de la pobreza.[3]


4.- “El Papa está en contra de la propiedad privada en Fratelli Tutti

MITO. La Doctrina Social de la Iglesia siempre reconoce el valor fundamental de la propiedad privada ya que “poseer algo en privado como propio es un derecho dado al hombre por la naturaleza”.[4] Pero tampoco se puede exagerar a la propiedad privada pintándola como lo más importante, ya que esta se subordina al destino universal de los bienes. Es decir, los recursos materiales sirven para que las personas se desarrollen y la propiedad es tan sólo un medio para ordenar estos recursos.

Lo que hace el Papa es poner en evidencia la función social del derecho de propiedad privada: es decir, que los bienes deben usarse para la realización integral de las personas.[5] Esto no implica pelearse con el derecho de propiedad, sino entender que este tiene límites y sólo funciona cuando se ordena al bien común, incluyendo atender a los más necesitados.

5.- “El Papa reprueba la pena de muerte en Fratelli Tutti”

VERDAD. Esto no es algo nuevo. Desde 1995, el Papa Juan Pablo II había enseñado en que la pena de muerte sólo era admisible como último recurso para defender a la sociedad de un delincuente y que, con los sistemas penales modernos, estos casos eran prácticamente inexistentes.[6] En 2018, el Papa Francisco dio un paso más y agregó en el Catecismo que “la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona”.[7]

En Fratelli Tutti, el Papa tan sólo refuerza esta enseñanza de la Iglesia de que la pena de muerte debe abolirse en todo el mundo, ya que la dignidad humana no se pierde ni siquiera al cometer un homicidio.[8] Como cristianos no buscamos vengar vidas, sino que debemos recordar la misericordia de Cristo, que impidió que lapidaran a una mujer adúltera.[9]

6.- “El Papa promueve el lema revolucionario Libertad, Igualdad y Fraternidad

MITO. Aquel lema de la Revolución Francesa es el origen del individualismo, filosofía que propugna que el hombre es libre de hacer lo que quiera, mientras no afecte la libertad de un tercero. El Papa critica esta visión diciendo que no brinda verdadera libertad, ya que “la libertad enflaquece, resultando así más una condición de soledad, de pura autonomía para pertenecer a alguien o a algo, o sólo para poseer y disfrutar.”[10]

El Papa subraya que en esta ecuación se ha olvidado el valor de la fraternidad, pero no entendida como mero respeto a las libertades individuales, sino como la responsabilidad de ayudar al hermano con reciprocidad, diálogo y enriquecimiento mutuo. El individualismo no nos hace más libres, más iguales ni más fraternos.[11] Para que de verdad estos valores tengan sentido, hace falta comunión con los demás, una amistad social.

7.- “El Papa habla sobre vicios de las redes sociales en Fratelli Tutti”.

VERDAD. Si bien las redes sociales y el internet nos han comunicado mundialmente, el Papa advierte que “la conexión digital no basta para tender puentes, no alcanza a unir a la humanidad.”[12]Primero, porque hace falta el contacto físico y las expresiones corporales, porque todo ello es parte de la comunicación humana.[13] A pesar de que son herramientas muy útiles, no es verdaderamente auténtico comunicarnos sólo por Meet o por Zoom; también necesitamos estar con el otro, sentir su presencia y todo lo que implica.

Otro aspecto del que hay que cuidarnos es la agresividad sin pudor. Por el anonimato y el aislamiento individualista de las redes sociales, se favorece el ataque a los demás, o las expresiones vulgares o fanáticas que por su osadía se vuelven virales, pero que no son verdaderamente benéficas para nosotros.[14] Para lograr verdadera sabiduría entre todo este exceso de información, hay que saber escuchar realmente a los demás, aprender a guardar silencio y buscar la verdad a través del diálogo respetuoso aun cuando sea apasionado.[15]

8.- “El Papa afirma que hay injusticia contra los migrantes en Fratelli Tutti.

VERDAD. El Papa observa que hay movimientos políticos que se valen del miedo o de la xenofobia para sostener que se debe evitar a toda costa la llegada de migrantes. Los cristianos no podemos compartir estas mentalidades, ya que debemos tener un sentido de responsabilidad fraterna, siendo conscientes de que cerrar las puertas a los migrantes puede tener terribles consecuencias para sus personas. Si bien lo ideal sería evitar las olas migratorias innecesarias y que las personas tuvieran el derecho a no emigrar, mientras no sea así debemos solidarizarnos con esfuerzos globales para ayudarlos e incluirlos, integrándolos culturalmente en lugar de mantenerlos apartados.[16]

9.- “El Papa apoya al populismo en Fratelli Tutti.

MITO. El Papa recuerda la importancia de la palabra pueblo que significa una pertenencia a una identidad y un proyecto común que nos une. Es algo positivo que los políticos sean líderes populares que interpreten el sentir de su pueblo y sean cercanos a él. Sin embargo, los líderes populistas—aquellos que desfiguran la palabra pueblo en favor de sus intereses—son perjudiciales para la política. Ellos “instrumentalizan la cultura del pueblo al servicio de su proyecto personal y de su perpetuación en el poder.”[17] Además, tienden al inmediatismo: se responde a exigencias populares para ganar votos, “pero sin avanzar en una tarea ardua y constante que genere a las personas los recursos para su propio desarrollo, para que puedan sostener su vida.”[18] Así, Francisco enfatiza en que los políticos deben ser populares, no populistas.

10.- “El Papa dice que los derechos humanos no están siendo realmente universales.”

VERDAD. La idea de los derechos humanos es muy bonita en la teoría: todos debemos tener las condiciones que nos hagan vivir con dignidad. Pero ¿de verdad se están cumpliendo en la práctica? Francisco nos advierte que los derechos humanos no se están cumpliendo más que para algunas personas.

Se ha propugnado la igualdad entre el varón y la mujer, pero las mujeres siguen sufriendo violencia con menores posibilidades de defenderse. Se supone que la esclavitud fue abolida, pero muchísimas personas viven como esclavos alrededor del mundo. Además, hay una desigualdad enorme: “mientras una parte de la humanidad vive en opulencia, otra parte ve su propia dignidad desconocida, despreciada o pisoteada y sus derechos fundamentales ignorados o violados ¿Qué dice esto acerca de la igualdad de derechos fundada en la misma dignidad humana?”[19]



[1] Carta encíclica Rerum Novarum (5 de mayo de 1891), punto 2. Disponible en: http://www.vatican.va/content/leo-xiii/es/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_15051891_rerum-novarum.html

[2] Carta encíclica Fratelli Tutti (3 de octubre de 2020), punto 30. Disponible en: http://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html

[3] Carta enc. Fratelli Tutti, punto 168.

[4] Carta enc. Rerum Novarum, punto 4.

[5] Carta enc. Fratelli Tutti, punto 119.

[6] Carta encíclica Evangelium Vitae (25 de marzo de 1995), punto 56. Disponible en: http://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_25031995_evangelium-vitae.html

[7] Catecismo de la Iglesia Católica, punto 2667. Disponible en: http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

[8] Carta enc. Fratelli Tutti, puntos 263-270.

[9] Jn 8, 1-11. Para saber más acerca de la evolución de la filosofía de la Iglesia sobre la pena de muerte, recomiendo el vídeo “The Church's Stance on the Death Penalty” (21 de octubre de 2019), Breaking The Habit, Youtube. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=GfuFXh9OypI

[10] Carta enc. Fratelli Tutti, punto 103.

[11] Carta enc. Fratelli Tutti, puntos 103-105.

[12] Carta enc. Fratelli Tutti, punto 43.

[13] Idem.

[14] Carta enc. Fratelli Tutti, puntos 44-46.

[15] Carta enc. Fratelli Tutti, puntos 47-50.

[16] Carta enc. Fratelli Tutti, puntos 37-39 y 129-132.

[17] Carta enc. Fratelli Tutti, puntos 157-160.

[18] Carta enc. Fratelli Tutti, punto 161.

[19] Carta enc. Fratelli Tutti, puntos 22-24.


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